viernes, 25 de marzo de 2011

ONU reconoce obra de Mons. Romero en el país y el mundo


maybel hernández
Diario El Mundo
La organización de las Naciones Unidas (ONU) ha reconocido a Monseñor Romero como un humanista consagrado a la defensa de los derechos humanos, la protección de vidas humanas y la promoción de la dignidad del ser humano. Asimismo, destacó sus llamamientos constantes al diálogo y su oposición a toda forma de violencia para evitar el enfrentamiento armado. 
La ONU expresó “la importante y valiosa labor de Monseñor Oscar Arnulfo Romero, de El Salvador, quien se consagró activamente a la promoción y protección de los derechos humanos en su     país, labor que fue reconocida internacionalmente a través de sus mensajes, en los que denunció violaciones de los derechos humanos de las poblaciones más vulnerables”. 
La ONU reconoció, también, los valores de monseñor Romero y “su dedicación al servicio de la humanidad, en el contexto de conflictos armados, como humanista consagrado a la defensa de los derechos humanos, la protección de vidas humanas y la promoción de la dignidad del ser humano para evitar el enfrentamiento armado, que en definitiva le costaron la vida el 24 de marzo de 1980”. 
La entidad invita a todos los estados miembros, a las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y a otras organizaciones internacionales, así como a las entidades de la sociedad civil, incluidas las organizaciones no gubernamentales y los particulares, a observar de manera apropiada el Día Internacional. 
Para los salvadoreños este reconocimiento es muy significativo y se reconoce el legado del jerarca católico no solo a los salvadoreños sino a todos los que han sabido y viven su pensamiento. 
Los “romeristas”, en El Salvador, dicen sentirse satisfechos por la expresión de Naciones Unidas y celebran su decisión.
Para este día, han programado diversas actividades litúrgicas, donde destaca la misa concelebrada que se llevará a cabo a las 5:00 de la tarde, con la presencia del Obispo Auxiliar, monseñor Gregorio Rosa Chávez.