martes, 22 de marzo de 2011

Homenaje justo e histórico a Mons. Oscar Arnulfo Romero


El 17 de junio de 2010, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza, acordó una trascendente e histórica resolución aprobada por consenso en la que se proclama el 24 de marzo como “Día Internacional por el Derecho a la Verdad acerca de las graves Violaciones de los Derechos Humanos y la Dignidad de las Víctimas”, en la cual se rinde homenaje a la labor que Monseñor Oscar Arnulfo Romero realizó por la defensa de los derechos humanos. La resolución, iniciativa de la Misión Permanente de El Salvador ante las Naciones Unidas en Ginebra, fue apoyada por todos los países de América Latina y el Caribe y se inscribe en el marco de las celebraciones conmemorativas de los 30 años de la muerte de Monseñor Romero.
El trabajo para llevar a término con éxito dicha resolución, fue arduo e intenso ya que requirió gestionar y conseguir el copatrocinio no solo de América Latina y el Caribe, sino el del resto de países miembros de las Naciones Unidas, con el fin de que dicha resolución mereciera la aprobación por consenso de todos los Miembros del Consejo.
El trabajo realizado, con esfuerzo y dedicación, dio el fruto esperado y por ello estamos orgullosos de informarles, como ya quedó expresado, que el día 24 de marzo ha sido proclamado por consenso en el Consejo de Derechos Humanos, en homenaje a nuestro querido Monseñor Oscar Arnulfo Romero, como el “Día Internacional por el derecho a la verdad acerca de las graves violaciones de Derechos Humanos y sobre la Dignidad de las Víctimas”.
Dicha resolución contó con el apoyo y patrocinio de América Latina y el Caribe, Dinamarca, Armenia, España, Chipre, Francia, Hungría, Bélgica, Austria, Marruecos y Côte d’Ivoire y al momento de su aprobación diferentes países tomaron la palabra como los Estados Unidos y el Reino Unido, entre otros, para manifestar su complacencia por el logro obtenido…
Monseñor Romero con visión de profeta nos dijo “La palabra queda y éste es el gran consuelo del que predica, mi voz desaparecerá, pero mi palabra que es Cristo quedará en los corazones que la hayan querido acoger”; este día, la palabra y la labor de este gran salvadoreño ha sido escuchada, reconocida y elogiada por el mundo entero a través de sus representantes en el Consejo de Derechos Humanos. 

Fuente: JPIC Commission for Justice, Peace and Integrity of Creation - UISG/USG