viernes, 25 de marzo de 2011

Consulado salvadoreño en Los Angeles inicia conmemoración alusiva a monseñor Romero

Esta sede consular en Los Angeles, tiene preparado para este martes 22 de marzo un servicio ecuménico y foro sobre el legado histórico de Monseñor Romero-

Última actualización: 22 DE MARZO DE 2011 13:58 | por REDACCIÓN DIARIO LA PAGINA

A 31 años del martirio de Monseñor Oscar Arnulfo Romero, el Consulado General de El Salvador en Los Angeles, California, inauguró la semana de actividades alusivas al recordado obispo que se identificó como “la voz de los sin voz”, quien murió pregonando un mensaje de justicia y defensa a favor de los más desprotegidos.

En el inicio de la celebración, se desarrolló un acto litúrgico que dirigió el sacerdote salvadoreño Cristóbal Guardado. “Su mensaje continúa vigente”, afirmó en su intervención. “Monseñor Romero fue el genuino aporte de la iglesia a las transformaciones de El Salvador”, agregó.
En la víspera de su aniversario de martirio, en el marco de la visita que el Presidente Barak Obama realizará a El Salvador la Cancillería ha confirmado que el mandatario estadounidense tiene en su agenda ir a la tumba de Monseñor Romero, quien fue asesinado el 24 de marzo de 1980.

Esta sede consular en Los Angeles, tiene preparado para este martes 22 de marzo un servicio ecuménico y foro sobre el legado histórico de Monseñor Romero, el cual se desarrollará en la Catedral de la Iglesia Episcopal a las 5:00 p.m., la cual está ubicada en el 840 Echo Park Ave, Los Angeles, CA 90026.

Perfil Biográfico

Oscar Arnulfo Romero nació en Ciudad Barrios, San Miguel, al oriente de El Salvador, el 15 de agosto de 1917. Sus padres fueron Santos Romero y Guadalupe Galdámez. Estudió primero con claretianos, y luego ingresó muy joven en el Seminario Menor de San Miguel. De allí pasó en 1937 al Colegio Pío Latino Americano de Roma, donde se formó con jesuitas. En Roma, aunque no llegó a licenciarse en Teología, se ordenó sacerdote (1942).

El mensaje y vida de Romero se transformó con la muerte de su amigo el sacerdote jesuita Rutilio Grande, en marzo de 1977. Por lo que utilizó su posición de Arzobispo de San Salvador y sus homilías para la denuncia de las violaciones a los derechos humanos, convirtiéndose en un defensor de los marginados. "Si me matan resucitaré en el pueblo", fueron unas de sus expresiones más recordadas, que crearon la animadversión del gobierno salvadoreño de la época y la admiración internacional.

El 24 de marzo de 1980, Romero fue asesinado por francotiradores. Su crimen fue un reguero de pólvora que encendió más la guerra civil salvadoreña. De acuerdo a la Comisión de la Verdad, uno de los autores intelectuales de su muerte fue el mayor Roberto D'Abuisson, fundador del partido de derecha que gobernó el país en las dos décadas anteriores, hasta la llegada al poder del FMLN con el presidente Mauricio Funes de izquierda.

En el 2009, la Asamblea Legislativa de El Salvador declaró el día 24 de marzo como día de Monseñor Romero. En el 2010, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), declaró esa fecha como el Día Internacional por el Derecho a la Verdad en relación con violaciones graves de los derechos humanos y de la dignidad de las víctimas, proclamación que honra la memoria de un mártir que defendió a los más desvalidos.

Entretanto, el Vaticano tiene en el tintero el proceso de canonización pese al reconocimiento de su trayectoria a nivel internacional; sin embargo, para sus fieles este Obispo mártir es "San Romero de América" y la víspera será un ambiente festivo en memoria de "la voz de los sin voz".