martes, 15 de febrero de 2011

Declaración del Secretario General de la OEA en el aniversario del asesinato de Monseñor Óscar Arnulfo Romero



 “En un día como hoy, hace 30 años,  un asesino dio muerte con un sólo disparo a Monseñor OSCAR ARNULFO ROMERO GALDAMEZ, mientras oficiaba la Eucaristía en la Capilla del Hospital La Divina Providencia, exactamente al momento de preparar la mesa para recibir el Cuerpo de Jesús. Según la Comisión de Verdad que investigó los crímenes ocurridos en el marco de la guerra civil salvadoreña (1980 1992), Romero fue asesinado por los Escuadrones de la Muerte.

Hoy El Salvador y el mundo entero lo recordamos como un hombre que habló sobre las injusticias sin ambigüedades, y aunque su muerte pretendió acallar su compromiso decidido con los más desposeídos y la dignidad de los salvadoreños, de hecho lo convirtió en un mártir y en una figura universal de los derechos humanos.

Valoramos enormemente los esfuerzos del Gobierno del Presidente Mauricio Funes, quien ha reconocido  públicamente la responsabilidad del Estado en el caso y ha declarado su compromiso de dar cumplimiento de buena fe y en la medida de sus posibilidades, a las recomendaciones que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha realizado para que el asesinato de Monseñor Romero no quede impune. 

Celebramos éste compromiso y esperamos que prontamente se logre identificar, juzgar y sancionar a todos los autores materiales e intelectuales de este crimen. Asimismo, felicitamos a la Asamblea General salvadoreña por haber acordado recientemente designar el 24 de marzo como “Día Nacional de Monseñor Óscar Arnulfo Romero”. Sepan que acompañamos al Gobierno de El Salvador y a su pueblo en este día tan importante